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viernes, 10 de septiembre de 2010

Provocación.

Desde que descubrí que tu y yo somos uno.
En algún lugar o a una hora determinada,
escondidos en un parque y tapados bajo las sábanas.

Desde que descubrí que yo sola conmigo,
o sola con todos...
Dueña de nadie, perteneciente a la nada.

Hace tanto tiempo que me conformo con vivir que
ya no sé dónde te olvidé.
Y solo nos encontramos con miradas impulsivas
en el utópico escapismo de la realidad.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Transmitir.


Pasito (palabra), a pasitos (párrafos), a zancadas (noticias).

martes, 7 de septiembre de 2010

Un cocodrilo ha escapado.













Se implora su presencia. Aula: EG 106.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Copeteados.

Tranquilo chico, no tengas miedo.
-No tengo miedo, he visto borrachos muchas veces.
-¿Qué pinta tienen?
-No hay mucho que ver, bueno, no tanto como ellos parecen creer. ¿Cuánto es lo bastante borracho?
-Buena pregunta. Ven aquí y siéntate. Te diré cuánto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado es cuánto es lo bastante borracho. Y la respuesta es que depende de las células del cerebro.
-¿Del cerebro?
-Así es Harry. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa... no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por último, las células de los recuerdos... esas son difíciles de matar...

domingo, 5 de septiembre de 2010

Cada verano tiene historia.

No quería escribir por no enfrentarme con la última entrada del verano. Sí, es verdad, para mí se acaba: las tardes vacías las ocuparé con quehaceres futiles. Y ya está, no emplearé más palabras banales, odio las apariencias. El lunes el sol dirá y, quizá, podrás rebañar escasos rayos de calor, siento haber acabado con todos (el cuerpo me lo exigía).

Ahora que todo es insuficiente, recuerdo aquellas maravillosas vistas y el "sabio" consejo que un chico compartió con su pareja: cada persona tiene un verano y cada verano su historia.

by Irene.

Recuerda bien este momento porque puede que no vuelva a suceder nunca.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Vuelta al Madrid embriagador.


Se fue lejos para curar sus heridas. Ahora se automedica de las que le cusó su huida.

"No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora".

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Septiembre: día 1.

Papá: tengo frío. Ya no siento el verano.
Papá: voy a fallecer. Mis pies están tocando tierra...
Papá: tengo una reunión de prensa.

Tic, tac, tic, tac, tic...

Papá: tengo un tutú nuevo.














Papá: ¿y si desaparezco otro mes alguien me echará de menos? 

Papá: siento miedo. No quiero caer y temo fracasar.