Cuando me giro en la cama y te has quedado dormida,
cuando no paras de hablar con tu verborrea,
cuando te brillan los ojos hablando de trabajo,
cuando me llamas desordenado,
cuando te tumbas para que te de un masaje,
cuando me acaricias la tripa,
cuando lloras de impotencia,
cuando te inventas palabras,
cuando llenas la sala con silencios tristes,
cuando no quieres ir de compras,
cuando te desnudas,
cuando estás I, cuando estás A,
cuando te equivocas y tiras hacia delante,
cuando te digo V,
cuando,
somos,
cada instante.
.
miércoles, 22 de julio de 2015
viernes, 17 de julio de 2015
No te interrumpas
No te interrumpas.
Date tiempo, date permiso, date lugar,
date todo.
Y hazlo con música, para que sea tenue, para que despierte tus sentidos, como la brisa que sube de la playa.
Date tiempo, date permiso, date lugar,
date todo.
Y hazlo con música, para que sea tenue, para que despierte tus sentidos, como la brisa que sube de la playa.
miércoles, 10 de junio de 2015
Las mejores vistas
Esos días sin horarios, que nos dejan muchas horas muertas cargadas de silencio y
en cambio,
otras muchas,
de ordenadores rotos, de la foto perfecta, de mirar hacia arriba y solo encontrar la hoja de verbos
que un día copié con el boli bic
y te dejé en la radio,
para que una parte de mi se quedara en aquel lugar que me hizo feliz.
Y cada vez que alzo la cabeza me percato de que al final todo llega para sustituir lo que había antes. Da igual trabajos, personas, casas, situaciones, enfermedades. Todo lo que se pierde deja un espacio que se puede llenar o no.
Primero tú, luego la lista pegada en la pared. Antes un muro ahora una línea, como la que se dibuja con los pies en la arena, pero que nunca se llega a sobrepasar.
Si acaso,
que la borren las olas.
Hay cientos de verbos que nos explican el camino,
nos señalan los errores,
nos añaden lamentos y nos imputan, así lo manifiesto.
Y, mientras, como locos buscamos un futuro que nos han negado,
una habitación a las afueras de Madrid, esa ciudad que nos ve crecer mucho. A veces poco porque nos acongoja con sus aires de grandeza.
Vuelvo a alzar la cabeza y, ahora, la vista, cada vez más independiente, se pierde en su imaginación y me encuentro a mitad de una montaña. Es alta, como los Andes. Pero su cima guarda las mejores vistas:
la libertad.
Igual que cuando las olas alcanzan los hundimientos que hacemos en la arena, y nos liberan de ellos.
en cambio,
otras muchas,
de ordenadores rotos, de la foto perfecta, de mirar hacia arriba y solo encontrar la hoja de verbos
que un día copié con el boli bic
y te dejé en la radio,
para que una parte de mi se quedara en aquel lugar que me hizo feliz.
Y cada vez que alzo la cabeza me percato de que al final todo llega para sustituir lo que había antes. Da igual trabajos, personas, casas, situaciones, enfermedades. Todo lo que se pierde deja un espacio que se puede llenar o no.
Primero tú, luego la lista pegada en la pared. Antes un muro ahora una línea, como la que se dibuja con los pies en la arena, pero que nunca se llega a sobrepasar.
Si acaso,
que la borren las olas.
Hay cientos de verbos que nos explican el camino,
nos señalan los errores,
nos añaden lamentos y nos imputan, así lo manifiesto.
Y, mientras, como locos buscamos un futuro que nos han negado,
una habitación a las afueras de Madrid, esa ciudad que nos ve crecer mucho. A veces poco porque nos acongoja con sus aires de grandeza.
Vuelvo a alzar la cabeza y, ahora, la vista, cada vez más independiente, se pierde en su imaginación y me encuentro a mitad de una montaña. Es alta, como los Andes. Pero su cima guarda las mejores vistas:
la libertad.
Igual que cuando las olas alcanzan los hundimientos que hacemos en la arena, y nos liberan de ellos.
jueves, 21 de mayo de 2015
viernes, 15 de mayo de 2015
Desata el alma
Toda enfermedad es el resultado
de vida psíquica inhibida. El arte del sanador consiste en desatar el alma,
para que pueda fluir a través del agregado de organismos que constituyen cada
forma particular. La sanación verdadera ocurre cuando la vida del alma puede
fluir sin impedimento ni represión a través de todos los aspectos de la forma.
Djwahl Kul.
viernes, 24 de abril de 2015
Siempre es primavera allí en tus ojos
Estamos hechos del olvido
de alguna fecha importante,
del eco de un portazo,
de insultos afilados como cuchillos ciegos,
de tus dolores de espalda
y de mi jodida jaqueca.
De sobres de ibuprofeno en la encimera
y paroxetina en los cajones,
de perchas que sostienen un verano
que nunca volverá.
Pero también amor, estamos hechos,
de este café con vistas a tu boca,
del siempre es primavera allí en tus ojos,
del yo te salvaré de la tormenta
a precio de un abrazo interminable.
Del déjame escribir luego te quiero,
del te quiero querer luego te escribo,
del no se qué escribir si no me quieres.
E. Pérez.
de alguna fecha importante,
del eco de un portazo,
de insultos afilados como cuchillos ciegos,
de tus dolores de espalda
y de mi jodida jaqueca.
De sobres de ibuprofeno en la encimera
y paroxetina en los cajones,
de perchas que sostienen un verano
que nunca volverá.
Pero también amor, estamos hechos,
de este café con vistas a tu boca,
del siempre es primavera allí en tus ojos,
del yo te salvaré de la tormenta
a precio de un abrazo interminable.
Del déjame escribir luego te quiero,
del te quiero querer luego te escribo,
del no se qué escribir si no me quieres.
E. Pérez.
martes, 7 de abril de 2015
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