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lunes, 31 de enero de 2011

Te crecen los enanos.


Las miradas menguan todo.


Al cielo

El puro azul ennoblece
mi corazón. Sólo tú, ámbito altísimo
inaccesible a mis labios, das paz y calma plenas
al agitado corazón con que estos años vivo.
Reciente la historia de mi juventud, alegre todavía
y dolorosa ya, mi sangre se agita, recorre su cárcel
y, roja de oscura hermosura, asalta el muro
débil del pecho, pidiendo tu vista,
cielo feliz que en la mañana rutilas,
que asciendes entero y majestuoso presides
mi frente clara, donde mis ojos te besan.
Vicente Aleixandre

lunes, 3 de enero de 2011

Propósitos a incumplir.

-¿Cómo sobrevivir a los 20?
-¿Tienes miedo?
-No.
-¿Entonces?
-Encuentro el universo algo descentrado.
-¿Quieres decir que temes los cambios?
-Creo que no soportaría una vida estática.
-Pero regresaste a casa.
-Solo fui a recordar los colores.
-¿Hay algo qué desees contar?
-...

sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz resaca navideña.

Como mujer, no tengo patria.
Como mujer, no quiero patria.
Como mujer, mi patria es el mundo entero.
Quería escribir sobre todo, sobre la vida que tenemos y las vidas que hubiéramos podido tener. Quería escribir sobre todas las formas posibles de morir. 

Virginia Woolf.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Las sábanas han aprendido a reirse.

A veces, los hombres parece que hablan hacia adentro. Las palabras no salen de la boca, suenan dentro. En el estómago, en el pecho, en la carne, en los huesos; resuenan allí. Hablan para ellos, para ellos solos, pero no hablan ellos. Se les oye todo el cuerpo.

Arturo Barea.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Diecinueve*


Preferiría sumar nubes en lugar de números. Caminar de espaldas, caminar despacio. Seguir viendo, que no es lo miso que mirar, aventuras a través de los cristales.

Preferiría volver dónde aprendí que los libros saben patinar. Cantar muy alto en inglés, sin que nadie me escuche. Coger con la mano las patatas recién hechas. Inventar un idioma que solo entiendan dos. 

Y comer tarta de chocolate sin dejar tiempo de encender las velas.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Lo sabías?

La tostada siempre cae al suelo por el lado de la mantequilla.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cumbres Borrascosas.

-¿Por qué traicionaste a tu propio corazón, Cathy?


-¡Déjame!¡Déjame! Si he hecho mal, muero por ello, eso basta. Tú también me abandonaste. ¡Perdóname tú!


- Es difícil perdonar cuando miro estos ojos y toco estas manos descarnadas. Bésame de nuevo, pero no me muestres tus ojos. Te perdono lo que me has hecho. Amo a mi asesino, pero al tuyo ¿cómo puedo amarle?

E. Brontë.

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Recuerdas cómo se ama?

Veintiún segundos para reflexionar.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sobra lo que no se echa en falta.

La amplitud de las calles es como un libro abierto y sin letras: andes por donde andes no hay nada más que la soledad transeúnte. Así como son las historias de nuestro barrio es la avenida de los Almendros. Recorremos las estaciones de los años y, los lustros de los siglos y, los días se hacen el mismo. La historia permanece lineal. Si vemos un niño solo queremos volar. Si escuchamos música solo pretendemos soñar. ¿Y si…? ¿Y si…? Y si nos ocultamos es por no mostrar de más. Si vemos las nubes solo cavilamos en cómo se persiguen las unas a las otras los días con viento del cierzo. Ya no nos sorprende la habitación iluminada por la luna, ni los coches cubiertos de amor, a media noche.

martes, 19 de octubre de 2010

Hasta que te perdones.

Vuelta del frío, sobre todo cuando te metes en la cama con el edredón solitario. Son los segundos más gélidos del día.Estos domingos, que marchitan las semanas, ya no dejan tiempo para más dedicación que la propia no dedicación.
Caminar rápido ya no tiene sentido: las plantas de los pies se han quedado sin fuerzas. Los tacones desgastados de perderse en la ciudad a oscuras.
La boca que calla el sabor amargo de las bocas que besó.


Despedida a Saramago, auditorio Pilar Bardem, Rivas Vaciamadrid:

"El viaje no acaba nunca, solo acaban los viajeros". 

José Saramago.

martes, 12 de octubre de 2010

Ahora.

En la cocina huele a bizcocho de chocolate, recién hecho. Te digo que pases. Huele a vida, contigo. Me hablas y yo, mientras, pensando en que me sentaría en aquel viejo banco a mojarme con las primeras lluvias del otoño, contigo. Pensando en que una vez nevó y escribí tu nombre junto al mío en la luna del coche. Y tú no paras de hablar. Otra tarde llovió tanto que nos calamos, corrimos hasta tu casa y te robé la ropa. ¡Y cuando hacía sol! Los días calurosos nos revolcábamos por el césped. Si sigo pensando me rendiré aquí mismo, me digo. Y de repente callas y me dices que te acompañe a la puerta. Y te vas.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Desastre.

Pasó por su calle y vio luz en su habitación. Calle del Endrino y su teléfono seguía sin sonar. Ninguna mujer tiene dueño.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La enfermedad de los imanes.

Hoy el color gris haría más intensos sus ojos. Es un día de esos en los que no se sabe si lloverá o saldrá el sol. Si chaqueta o sandalias. Si llamarte o esconderme una vez más. ¿Dudas? Intentar atrapar gotas de lluvia con la boca es divertido y yo estoy harta ya de tanta soledad. Podría recorrer el mismo camino que meses atrás andábamos juntos. A veces me cogías de la mano.  Pero lo que más me gustaba era el crujir de las hojas en otoño. Eso sí que era fácil.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Despedida.

Ahora llueve todo un verano: diversión, buena compañía, la vida en las terrazas, viajar sin rumbo, colarse en las piscinas por la noche, la resaca incrustada, dormir al medio día, las picaduras de mosquito, las naranjas exprimidas y los torneos de palas.

Llueve y no va a parar. Porque mi madre ya no hace gazpachos y vuelven las noches heladas. Y porque ya no habrá más domingos para nosotros.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Provocación.

Desde que descubrí que tu y yo somos uno.
En algún lugar o a una hora determinada,
escondidos en un parque y tapados bajo las sábanas.

Desde que descubrí que yo sola conmigo,
o sola con todos...
Dueña de nadie, perteneciente a la nada.

Hace tanto tiempo que me conformo con vivir que
ya no sé dónde te olvidé.
Y solo nos encontramos con miradas impulsivas
en el utópico escapismo de la realidad.

domingo, 22 de agosto de 2010

La mecánica del corazón (o enfermedades variadas).

Confidencias:
El significado de los actos que aun duelen se encuentra en el temor a nosotros mismos.


Cuando tengo muchísimo miedo, noto que la mecánica de mi corazón patina hasta tal punto que parezco una locomotora de vapor en el momento en que sus ruedas chirrían en una curva. Viajo sobre los raíles de mi propio miedo. ¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mi sin ti.

Mathias Malzieu.

martes, 6 de julio de 2010

Seis del siete: quiero ser yo contigo uno.

Tumbada boca arriba, tapada con tu camiseta porque hace frio. De repente te mueves, me dices que estás sudando. Le doy más fuerza al ventilador. Tu mano se sitúa encima de pierna y me susurras que te escriba, mientras la gravedad me empuja sobre tu colchón reclinado.

Aunque aquella noche viera con total claridad la tenue luz que irradiaba el castillo de Almodovar del Río. Aunque haga dos años del viaje o las malas lunas persistan, siempre, siempre habrá momentos para que yo recuerde Córdoba.

miércoles, 30 de junio de 2010

Madrid, ciudad de vacaciones.

Vuelvo de saborear el ecuador entre la noche y el día y con el deseo escondido de sentir una piel distinta (pero 400 kilómetros me impiden si quiera imaginármelo).
Finjo sentirme bien, finjo no extrañar nada. Quiero alcanzar la cúspide de tu cuerpo pero no puedo ni rozarlo. Estoy al borde del abismo.
Me mata este verano simulado. Miento. Me mata este verano sin metro ni billete a donde viajar.

viernes, 25 de junio de 2010

Me dan miedo las tormentas.

El final de todo. El verano que se dispone a decir adiós. A las niñas, al inglés, al metro recién levantado, al café caliente y a su mirada revuelta. Demomento me consuelo con un hasta luego Madrid. Porque a mi también me gusta ir a ver el mar y sentarme mientras mis pies se hunden lentamente en la arena. Consigo desaparecer. Y en lo más lejano del horizonte se encuentra mi mente vagando. Allí estaré, escondida en una cala levantina, lejos de estos demonios, del secano que tuesta mi piel, de mis patines, de mis debilidades y de mi propio yo.

martes, 22 de junio de 2010

Ya no canta más canciones.

Y yo me olvidé de escribir tonterías.